Archive for Octubre, 2008

Octubre 29th, 2008

Como en la vida real

Felizmente parece usted una buena persona. Justo en la misma vereda se me subió hace una semana un muchacho igualito a usted. Claro que parecía normal, pero al llegar al estadio de la esquina me pidió ir al zoológico para alimentar a los monos. Sí, uno nunca sabe. Si yo le contara. En esta camioneta, que es alquilada, ¡ni siquiera es mía!, ha pasado de todo.

Me detiene una chica morena con otra rubia. La rubia está mareada, se le nota. Le pregunto a la morena ¿va a vomitar? No, nadie va a vomitar. Bueno, súbanse. Fíjese que estoy avanzando, veo por este espejo que la rubia cabecea contra la ventana. Entonces la morena empezó a besuquearla. La marimacho, como le digo, le mordía, hacían unos gemidos bien raros. La carrera era hasta Salamanca, imagínese. Cuando se baja la rubia del taxi toda la zona íntima de atrás la tenía mojada, un círculo así.

Eso no es nada. Otra carrera. Dos chicas. Yo escuchaba un zumbido raro. Este carro es alquilado, qué raro, será el motor, el gas, cualquier cosa puede pasar, y a esta hora. Qué será este sonido, tremenda bulla, disculpen nunca ha hecho un ruido este carro, aunque sea alquilado. Puede parar si quiere, revise. Me bajo, reviso. Nada. Estoy subiendo al carro y la mosca seguía y seguía. Quién dice que voy a mirar por este espejo y una de ellas tenía las piernas abiertas y la otra le metía el vibrador ya sabe usted por dónde.

En la puerta de la universidad recojo a dos varones bien vestidos. Estoy entrando a una calle, igual a esta, un muchacho que bien podría ser usted, se abre la camisa, unas tetillas chiquititas. Chaz, hacían, chaz. La coca, pues. Bájense acá, váyanse a hacer sus cochinadas a otra parte, que a este carro se le respeta, aunque no sea mío. Viejo maricón. Ah no, acá mando yo, váyanse al hotel, al parque. Y eso no es nada.

Un gringo bien vestido, en terno, un gentleman diría usted. ¿Cuantou mi cobra la houra? Veinte soles. Ok. Fuimos aquí, allá, lindou su país, el ceviche, el camoti, pobreza da pena ¿nou? Señor, qué se le va a hacer. Ochenta soles ya íbamos. Quién dice que llegamos al centro comercial y me dice cuadrarse acá frente a tienda eletrodomesticou. Al toque sale con la caja de un televisor esos de plasma, cinco mil dólares pues estarán. Me lo cuida un ratou, seguir comprandou. Pasa una hora y media, el gringo no salía. Míramelo un rato por favor hermanito, voy a buscar a mi pasajero. Tú lo has visto, has visto a un gringo así de alto, bien vestido, tú lo has visto, pasó por acá, sabes o no sabes. Hace rato más de una hora que se fue. Llamo a mi cuñado que es abogado para que me ayude. Vente para la casa, vamos a cargarlo. Yo no quiero abrirlo, no quiero robar, pero no tenía dirección, no tenía nada, ni me acordaba en qué calle había recogido al gringo. Te ganaste, cómo pesa esta vaina. Quién dice que vamos a abrirlo. Cuatro ladrillos blancos. Ciento diez soles perdidos. A dónde voy, a quién reclamo, esta es mi herramienta de trabajo. Solo me falta que un pasajero decente como usted me pague con billetes falsos. Esa ya me la han hecho. Si usted supiera.

Octubre 28th, 2008

Foster Wallace sobre McCain

La próxima semana se acabará la guerra a muerte entre republicanos y demócratas y por fin sabremos si terminará de una buena vez el ataque a Irak. Espero, por la subsistencia moral y económica del país más poderoso del mundo, que esta vez los gringos sean más inteligentes (aunque tener a un afroamericano y a una mujer en carrera ha sido un gran paso para la humanidad).
Qué mejor ocasión entonces para conocer o recordar el exhaustivo reportaje que escribió el desaparecido David Foster Wallace sobre McCain, allá por abril del 2000 para la Rolling Stone.
The Weasel, Twelve Monkeys And The Shrub, Seven Days In The Life Of The Late, Great John McCain revela cómo el típico cool guy pasó de ser un aviador héroe de Vietnam al guy favorito de Bush y Co. Copia el link, mastica unas papitas nativas y enjoy.
Octubre 27th, 2008

Una maleta

Nada hay más desconcertante que una maleta vacía desde hace meses en la esquina de una habitación. ¿Estará su dueño ansiando un viaje que nazca de improviso? ¿Estará evitando instalarse, acostumbrado al espacio que dejó atrás? ¿O se habrá olvidado de ella, de la ilusión secreta del viaje, y comenzará a echarle encima ropa, bolsos, zapatos, pero nunca más la abrirá para meterle todo esto?
La maleta permanece en su esquina, esperando, como una galletita al costado de una taza de café, la redención.
Octubre 25th, 2008

Premio para Graciela Iturbide

Es una fotógrafa mexicana que durante años estuvo obsesionada por la muerte, a raíz de que su hija había fallecido a los 6 años. Durante mucho tiempo conservó para sí una foto que había tomado a la entrada de un cementerio: un hombre cuyo rostro había sido comido por los pájaros y que permanecía vestido, sin tumba. Los pájaros alzan vuelo en la foto. Cuando al fin pudo enfrentarse a ella, decidió comenzar a retratar el lado menos oscuro de la muerte: las procesiones de calaveras y las calaveras de azúcar con las que se celebra el ingreso al mundo de los muertos.

Hoy Iturbide recibió de manos del príncipe Carlos Felipe de Suecia el Premio Internacional de Fotografía de la Fundación Hasselblad. Luego de esta entrega se inauguró en Gotemburgo una muestra sobre su obra. Iturbide fue galardonada con 60 mil dólares por su “excepcional fuerza y belleza visual” y “profundo interés” por la cultura y la vida cotidiana. El objetivo de la Fundación Hasselblad es promover la investigación en el campo de las ciencias naturales y la fotografía. En 1988 recibió el Mois de la Photo de París y en 1990 el Gran Premio Internacional de Hokkaido, entre otros reconocimientos.

Nacida en Ciudad de México en 1942, la carrera de esta fotógrafa ha estado marcada por una visión integradora del mundo que la rodea. Conocedora del espíritu humano, de sus luchas, aciertos y contradicciones, vive para perennizar el instante.

Octubre 25th, 2008

Día nacional para Carlos Fuentes

Siguen los homenajes en México por los 80 años del autor de Aura y La región más transparente.

El 11 de noviembre se realizará el “Día nacional de lectura de la obra de Carlos Fuentes” dentro y fuera del país, en un ciclo de celebraciones que irán hasta el 7 de diciembre. Se estrenarán en televisión de señal abierta dos documentales y un corto: “Bajo la región más transparente”, de Jorge Prior, “Los territorios de Carlos Fuentes”, de Claudio Isaac, y “Encuéntrame en el polvo de la ciudad”, de Ezequiel Malbergier, Christopher Olvera y Luis Cabrera. También se realizará el coloquio “La región más transparente, 50 años después” en la UNAM.
Jorge Volpi preside el comité organizador.
Octubre 23rd, 2008

BOY A

¿Puede alguien que ha cometido un crimen de niño reinsertarse a la sociedad y ser aceptado por ella? ¿El que fue un monstruo será siempre un monstruo? Estas son las preguntas que intenta responder Boy A, melodrama ganador de los Bafta, proyectado en Tribeca, e inspirado en una novela de Jonathan Trigel.

Jack tiene 24 años, ha pasado 14 de ellos en una correccional. A los 10, cuando se llamaba Eric, torturó y mató junto con su mejor amigo, Simon, a una niña, debajo de un puente de Manchester. La madre de Eric tenía cáncer de mama y el padre vivía borracho. Su mejor amigo había sido abusado por su propio hermano y tenía tendencias psicóticas. Boy A es el nombre que reciben los menores en las correccionales.

Terry, consejero de Jack, cree en los milagros. Jack es ahora un chico noble, amoroso, trabajador, sensible. Lucha un poco cada día por ser una mejor persona. Es un arrepentido que trata de vivir con el pasado, comprendiendo que “ya no es ese chico” que mató alguna vez. Incluso es un héroe. Salva a una niña herida en un accidente de tránsito. Cuando se mete en una pelea lo vemos como el amigo que defiende a otro amigo. Comprendemos esta violencia.
Los diarios informan que “el demonio cumplió mayoría de edad y ahora anda en algún lugar de Manchester”. Le ponen un precio a su cabeza en Internet.
Terry tiene un hijo de la misma edad de Jack. Un hijo que es la antítesis de todo lo que Jack es y ha logrado… depresivo, alcohólico, desempleado. Él informa a los medios sobre la identidad real y ubicación de Jack, porque su padre, en una de esas tardes en que se emborracha para acompañarlo, le dice: “eres mi mayor logro, Jack”. Desde este momento Jack está muerto, lo único que ha hecho es vivir un tiempo prestado. Él ha cambiado, pero nadie cree en su redención. Andrew Garfield es el actor que lo encarna.

Ansa informó así en 2001 sobre la liberación de dos “niños-asesinos” en Gran Bretaña:
Durante los últimos ocho años, un equipo de psicólogos, psiquiatras, educadores y demás profesionales trabajó duro para lograr que John Venables y Robert Thompson fuesen conscientes del terrible crimen que cometieron el 12 febrero de 1993. Sin embargo, desde hace unos meses, los mismos especialistas se afanan en enseñarles todo lo contrario: a silenciar su horrible pasado para que nadie los reconozca. El crimen horrorizó a la opinión pública y sus familias aún claman venganza. Por eso, la justicia estimó que los asesinos, hoy con 18 años, no podrán pisar la calle con su verdadera identidad. Como si fueran espías, están siendo instruidos en el arte del engaño.
Yo no sé si niños asesinos se han transformado en personas de bien. Pero si creo que una segunda oportunidad la merecen todos.
Octubre 22nd, 2008

Take a chance on Mamma Mia

No es la mejor película del año. No hay grandes plots. Los personajes piensan de una manera y actúan de otra. No es un musical genial. No hay excelentes coreografías. No hay un solo griego en la película. No hay un admirable manejo de cámara. Pierce Brosnan tiene una voz de mierda. Puedes irte al baño en cualquier momento y no te pierdes de nada. Pero qué hilarante es Mamma Mia -si eres fan de Abba- y qué necesaria es una película que simplemente haga reír. ¿De dónde saca tanta energía Merryl Streep? La directora inglesa Phyllida Lloyd nunca imaginó que su versión de uno de los musicales más exitosos de Broadway podría ser usada como “cortina de humo” por los gobiernos de todos los países en que la están pasando en medio de la peor crisis financiera desde la Depresión del 29.
Demasiada felicidad en una isla.
Octubre 19th, 2008

Fin de semana con Eros

Siempre he visto televisión en la sala, me es más cómodo verla desde el sofá, pero este fin de semana moví el televisor a mi habitación. Necesitaba esa intimidad para ver…

EROS

Los maestros Wong Kar Wai, Steven Soderbergh y Michelangelo Antonioni, se juntaron en 2004 para crear una película conformada por tres mediometrajes sobre la sensualidad, el erotismo, el amor y la soledad. Mientras Kar Wai explora la relación de toda una vida entre una cortesana y su sastre (el amor posible), Soderbergh experimenta con Robert Downey Jr. como un paciente de psicoanálisis que tiene un sueño repetitivo con una mujer que resulta ser su esposa y que siempre lo abandona (el amor ido). En tanto Antonioni muestra a una pareja conflictuada por sus propios vacíos, el hartazgo y la infidelidad (la lucha por la permanencia del amor), en un entorno bellísimo en el que nadie querría pelearse.
La historia que más me atrapó fue la de Kar Wai. En “The Hand”, un aprendiz de sastre conoce a una prostituta que no puede dejar de tener amantes para mantener su ostentosa vida. Es la mujer que siempre amará aunque ella no pueda corresponderle. En el primer encuentro le ordena que se desnude y lo toca para que pueda coser siempre para ella los más hermosos vestidos (”cada vez que cosas para mí recordarás esta sensación”). Él no necesitará tomarle nunca más las medidas. Cuando ella se enferma, de todos los hombres de su vida, él es el único que permanece. La dirección de arte, como en todas las películas de Kar Wai, es impecable.
MALIZIA
Salvatore Samperi dirigió en 1973 esta divertida y sensual comedia sobre un viudo, sus tres hijos hombres y una “serva” que llega a su casa de Catania para ayudarlos con las tareas domésticas. El padre y los dos hijos mayores (uno de veinte y otro quinceañero) se enamoran de la irresistible Laura Antonelli que limpia, barre, plancha y cocina como los dioses sin darse cuenta del lío que está armando. Hasta que… hasta que el padre le ofrece matrimonio y el chico de quince comienza a acosarla de una manera tan humillante y a la vez tan ardorosa que ella no puede menos que ceder (la conquistó dejándole una rosa todos los días en el bolsillo del mandil). La esposa muerta mantiene su “lugar” en la casa. La abuela considera a la flamante novia una “putana”. El cura del pueblo no quiere realizar la boda.
Conversando ahora con mi papá en el almuerzo le conté que había visto esta película. En segundos se acordó de ella, me dijo que la había visto con mi mamá en el cine (”mucho antes de que tú nacieras, hijita”), y me confesó que se había enamorado locamente de la Antonelli. Mi mamá seguía masticando su pescado y finalmente dijo: a mí esa mujer me parecía una completa putana.
Octubre 16th, 2008

Elegía: un gran libro, una gran película

Solo la catalana Isabel Coixet podía realizar una conmovedora y profunda versión cinematográfica de Elegía, el libro de Philip Roth cuyo título en inglés es The dying animal. Y solo Isabel Coixet, celebrada desde Mi vida sin mí, podía hacer que Penélope Cruz “funcionara” perfectamente en inglés. Esta vez, siendo una “sorprendente alumna cubana” y no la cocinera con chiles que está siempre arriba.
La directora conversó muchísimo con Roth para entender su particular visión sobre un profesor, interpretado magistralmente por Ben Kingsley, que descubre que la mayor sorpresa de la vida es la propia vejez. Kingsley se niega a envejecer rodeándose de belleza (mujeres, arte, poesía), pero su corazón ya está muerto. Llega Cruz como Consuela (bastante alegórico el nombre por cierto), para enseñarle por primera vez en su vida lo que es el amor y él la deja ir, sin saber que ella realmente lo amaba. “Dos años, dos años he esperado por esta llamada”, dice Kingsley cuando se da cuenta de que todo el tiempo lo único que había anhelado era escucharla.
Es una película íntima, con escenas intensas y diálogos hermosos, y una dirección artística de primera. Coixet afirmó después del estreno en la Berlinare que «’Elegía’ es una película honesta porque no pide disculpas por los deseos sexuales».

-Quería que saltasen chispas entre Penélope Cruz y Kingsley. ¿Lo ha conseguido?, le pregunta una periodista de El correo digital.
“Entre ellos se ha dado eso que siempre le aterra a un director porque no depende de él: química, una química brutal. Se nota que hay mucho cariño y respeto entre ellos en toda la película, cuando se dan la mano, en la cama, cuando discuten, se besan, se acarician”.
Octubre 14th, 2008

El pasado con hora azul

Anoche vi El pasado, la versión cinematográfica del libro homónimo de Alan Pauls. Todo bien con las actuaciones de Gael García como Rimini y Analía Couceyro como Sofía, para demostrar cómo una sutil separación luego de 12 años de matrimonio puede transformarse en la más enfermiza de las relaciones. En este caso, la película no es superior al libro, pero me sorprendió descubrir en una de las escenas finales que Sofía estaba leyendo La hora azul de Alonso Cueto en versión de Anagrama. Con un zoom de 400 -no sé qué- pude confirmarlo. Una noticia que espero le alegre la noche a Alonso, antes de partir a dictar clases, como siempre. No sé si a ustedes, pero a mí me obsesionan las lecturas de los personajes de las series o de las películas. En Mujeres Asesinas, con la que estoy enganchada ahora, leen a Tabucchi.