Archive for Julio, 2009

Julio 30th, 2009

Escritoras de Ecuador y Perú reunidas

El Consulado de Perú en Guayaquil ha hecho posible un nuevo intercambio literario que reúne en dos antologías a poetas y escritoras de Perú y Ecuador.

 

Cajita de música sin bailarina incluida recoge los versos de las poetas peruanas Rosella di Paolo, Marita Troyano, Yolanda Westphalen, Graciela Briceño, Elvira Ordoñez, Rosina Valcárcel, Ana María García, Mariella Cantón, Rosa Casaretto, Teresa Chávez y Dora Salazar.

 

Amigas del Yeti es un libro de cuentos fantásticos antologado por el escritor ecuatoriano Miguel Antonio Chávez. Por Ecuador participan: Gilda Holst, María Eugenia Paz y Miño, Elsy Santillán, Martha Rodríguez, Martha Chávez, Carolina Andrade, Solange Rodríguez, Gabriela Alemán y Diana Varas. Entre las escritoras peruanas están: Carmen Guizado, Viviana Mellet, Elvira Ordóñez, Claudia Ulloa, Alessandra Tenorio, Zelideth Chávez y yo.

 

Ambos textos fueron presentados en la Expolibro de Guayaquil el pasado 17 de julio. Hoy toca lo propio en la FIL a las 8:30 p.m. en la Sala César Vallejo.

Julio 28th, 2009

Escribir es estructurar

estructuraDos cosas marcaron mi escritura: una infancia no muy feliz y el descubrimiento de una escoliosis progresiva.  No sé si llamarlo una revelación, a los dieciséis supe que la vida siempre sería incontrolable. A los dieciséis perdí la inocencia. A los dieciséis comencé a escribir. Las posesiones de hoy son las nostalgias de mañana. Algo sí podía controlar: las palabras. Nunca podré enderezar mi propia columna, pero puedo darle a las palabras  una columna, una estructura. Una torre que las sostenga y las haga existir por sí mismas. Al estructurar, al ordenar, puedo ordenar el mundo dentro de mi propia cabeza. 

Escribir es hacer el trabajo de una anaconda.  Rodear las palabras con todo el ser, pero sin asfixiarlas; dejar que los ligamentos elásticos de las mandíbulas se expandan para poder comerlas enteras.

Las anacondas tienen poca energía. Se rinden ante una presa que se resiste. No tienen veneno. Pueden tener cien crías de una sola vez. Los caimanes se las comen de pequeñas. Cuando crecen, las anacondas se comen a los caimanes. Si la anaconda logra arrastrar a su presa hacia las profundidades del río, todo está perdido.

Un maestro me ha enseñado que cuando uno escribe para sí mismo es cuanto más universal es el texto. Siempre debemos saber por qué nuestros personajes hacen lo que hacen. Siempre preguntarse: ¿por qué vale la pena que esto exista dentro de la selva que es la vida?

Julio 25th, 2009

Una imagen del amor

malaguaLe describí apenas ayer a Verónica una imagen que retengo en la memoria. 

Esta es la verdad: estaba en mar abierto y debajo de mi embarcación navegaba una enorme y hermosa malagua. No podía dejar de contemplarla, pese a intentarlo, no alcancé a tocarla con los remos. Allí va el amor, pensé. 

La confunden con una bolsa, los restos ramificados de algo. Algo indescifrable.  Uno nunca es, no confundirse, el que toca a la malagua. La malagua lo toca a uno. La piel arde, parece que irá a quebrarse, todo duele hasta la desesperación. 

Cuando la malagua me tocó los brazos y las piernas, pese a que todos gritaban que lo hiciera como habían aprendido en carne propia, yo supe que nunca podría orinarme a mí misma. Debería arderme el tiempo necesario. Parálisisis progresiva.

¿Cómo puede avanzar la parálisis?, me preguntaba,  golpeada por la espuma, mi rostro alejándose cada vez más del resto de mi cuerpo. Me observaban, los escuchaba:  ¿Qué le pasa a esta chica? ¿Cómo se le ocurre tocar a la malagua? 

……..

Morrisey lo canta en It´s Not Your Birthday Anymore:

“Your voice it might say ‘no’,
but the heart has a will of its own.
Your voice it might say ‘no’,
but the heart has a heart of its own”.

Julio 25th, 2009

Hoy novísimos narradores en la FIL

libros1Alfredo Bryce Echenique debió cancelar el conversatorio programado para hoy en la FIL por una “impostergable cita médica”. Julio Ortega decidió, al igual que todos nosotros, que  no podíamos dejar de reunirnos para hablar de lo que más nos gusta: la literatura.  Adjunto la nota de prensa que preparó.

FORO DE NOVÍSIMOS NARRADORES PERUANOS EN LA FERIA DEL LIBRO DE LIMA
Sábado 25 de Julio, 5:30 a 7:20 PM. Auditorio Ricardo Palma
(Coordinado por Julio Ortega)

La extraordinaria creatividad de la narrativa peruana reciente es ya uno de
los escenarios literarios del siglo XXI. El talento de este conjunto de nuevos escritores
es una certidumbre de futuro que nos mejora el presente, y un camino abierto
más alla de las fronteras.  En este foro hemos reunido a algunas voces de esa
constelacion narrativa (que se expresa ya en blogs, revistas, antologías y pequeñas
editoriales) para compartir un primer balance de esta década de
primicias. Debuta aquí parte de la nueva narrativa peruana que muy pronto estará en el
mundial de la nueva literatura internacional. J.O.

Participan:

Claudia Ulloa
(Lima, 1979)
Vive hace varios años en Noruega, donde trabaja como profesora
de castellano. En 1996 obtuvo el primer lugar  en el concurso “Terminemos el
cuento” organizado por la Unión Latina, el Consulado de España y el diario
“El Comercio”. En 1998 ganó  el primer lugar en el concurso “El cuento de
las 1000 palabras,” de la revista Caretas. Ha publicado cuentos en revistas
electrónicas e impresas en Perú, México y España. Está incluida en las
antologías “Novísima Narrativa Breve Hispanoamericana” (2000) editada por la
Unión Latina, Venezuela, y en “Nuevo Cuento Latinoamericano” (Madrid,
Marenostrum, 2009), editada por J.Ortega. Su primer libro de cuentos es “El
pez que aprendió a caminar” (Lima, Estruendomudo,2006).

Luis Hernán Castañeda
(Lima, 1982)
Estudió Literatura en la Pontificia Universidad Católica del
Perú. Ha publicado las novelas “Casa de Islandia” (Estruendomudo, 2004),
“Hotel Europa” (Peisa, 2005), el libro de cuentos “Fotografías de sala”
(Alfaguara, 2007) y la novela juvenil “El chamán y la sacerdotisa” (Peisa,
2007). Publica con regularidad ensayos y artículos en revistas peruanas y
extranjeras. En 2008 obtuvo una maestría en Literatura Latinoamericana de la
Universidad de Colorado (Boulder). Actualmente sigue estudios de doctorado
en la misma universidad.

Jeremías Gamboa
(Lima, 1975)
Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Lima
y obtuvo un master en Literatura Hispanoamericana en la Universidad de
Colorado, Boulder. Es autor de “Punto de fuga” (Lima, Alfaguara, 2007).  Sus
cuentos han sido recogidos en las antologías “Estática doméstica: tres
generaciones de cuentistas peruanos” (México, UNAM, 2005) y “Nuevo Cuento
Latinoamericano” (Madrid, Marenostrum, 2009), de J. Ortega, asi como en
Quimera y  The Barcelona Review. Ha sido editor adjunto de la revista Somos,
de El Comercio, y editor responsable de la revista Debate, del grupo Apoyo.
Ha hecho periodismo y crítica de arte en El Dominical de El Comercio,
Quehacer y Lienzo.

Irma del Aguila
(Lima, 1966)
Estudió Sociología en la PUCP, y con una beca Fulbright hizo
un master en New York University. En 1994, en el concurso de cuentos Magda
Portal un jurado presidido por Julio Ramón Ribeyro premió con el segundo
lugar un cuento suyo. En 2005 ganó en Chile el II Concurso internacional de
cuentos Lan.com y La Tercera. Ha publicado” Tía, saca el pie del embrague”
(Editorial San Marcos), “El último capítulo” (BCR, 2001), y acaba de
publicar la novela “Moby Dick en Cabo Blanco” (Estuendomudo, 2009). 
Dirige en Cusco el programa Pueblos Indígenas y Globalización de la School
for International Training.

Edwin Chávez
(Iquitos, 1983)
Publicó en 2005, en el sello de Estruendomudo, su primer
libro de cuentos bajo el título “1922″. Está incluido en “Disidentes,”
muestra de la nueva narrativa peruana, compilada por Gabriel Ruiz-Ortega
(Lima, Revuelta, 2007).

Katya Adaui Sicheri
(Lima, 1977)
Estudió periodismo. Trabaja como redactora creativa. En 2007
publicó su primer libro de cuentos. “Un accidente llamado familia,” en la
editorial Matalamanga. Está incluida en la antología “Matadoras: nuevas
narradoras peruanas”  (2008) de Estruendomudo. Publica con regularidad en
las revistas: Dedomedio, Artmotiv, Díatreinta y Oveja negra. Mantiene el
blog: “Casa de estrafalario”. Está preparando su segundo libro de relatos.

Johann Page Flores
(Lima, 1979)
Estudió Lingüística y Literatura en la Universidad Católica
del Perú. Ha publicado el libro de cuentos “Los puertos extremos”
(Estruendomudo, 2004), una novela para jóvenes y textos de creación y de
crítica en diversas revistas especializadas. Actualmente, prepara su segundo
libro de cuentos y su primera novela.

Augusto Effio Ordóñez
(Huancayo, 1977)
Autor del conjunto de relatos “Lecciones de Origami” (Matalamanga 2006).
Finalista del Concurso de Cuentos Juan Rulfo - RFI (2007). Obtuvo el Copé de
Plata de Cuento (2004).

Víctor Falcón Castro
(Lima, 1979)
Se licenció en administración de empresas en la Universidad del Pacífico. Es guionista de miniseries y telenovelas.
Ha publicado los libros de cuentos “Cómo alterar el orden de todo” (Arteidea editores, 2005), y “Mujeres a punto de alzar vuelo”
(Solar, 2006). También, la obra teatral “La cisura de Silvio”, que ha tenido dos temporadas.

César Gutiérrez Rivas
(Arequipa 1966)
Es autor del poemario “La caída del equilibrista” (El Santo
Oficio, 1997). Entre 2003-05 acampó en Ground Zero, Nueva York, para ensamblar su novela “80M84RD3RO”
(edición del autor, Arequipa, 2007), que ha aparecido luego en dos partes reeditadas por Norma.

Julio 15th, 2009

Sophie Auster canta a Desnos

sophie_auster

El sábado veía La vida interior de Martin Frost, donde ella actúa, dirigida por su padre, Paul Auster.  Los subtítulos corrían veloces por la pantalla cuando el buen Frost no había dicho todavía la primera frase.  Así que no puedo opinar sobre su actuación ni sobre la película hasta que me compre una buena versión. A ella la vi de pasada.

Pero desde anoche puedo escucharla. Una amiga llegada de Buenos Aires me trajo el disco que editó Sophie en 2005 cuando tenía 19 años. Canta versos de Desnot, Apollinaire, Eluard, traducidos por su padre al inglés, algunos los canta en francés y también creaciones de ambos. Estudió canto desde los 11 y su voz es ciertamente melodiosa. Este disco ha hecho un gran viaje ya que fue producido en Francia y no pasó por Estados Unidos.

Mi canción favorita fue escogida por padre e hija Auster como la primera del disco. Se trata de un extracto del poema póstumo de Robert Desnos.

THE LAST POEM 

I have dreamed of you so much

You are no longer real.

Is there still time for me to touch

Your breathing body,

To kiss your mouth

And make your voice come alive again?

I have dreamed of you so much

There´s no more time for me to wake up.

I have dreamed of you so much,

Have walked so much, talked so much,

Slept so much with your phantom,

The only thing left for me

Is to become a phantom among phantoms,

A shadow a hundred times more shadow

Than the shadow that moves and goes on moving

Brightly over the sundial of your life.

Desnos lo escribió antes de morir de tuberculosis en un campo de concentración, acusado por los nazis de participar en la Resistencia Francesa, cuando ya era un fantasma entre fantasmas:

Tanto he soñado contigo

Tanto he soñado contigo que te vuelves irreal.
¿Será que me queda tiempo aún para alcanzar ese cuerpo vivo
y besar en esa boca el nacer de la voz que me es querida?
Tanto he soñado contigo que mis brazos,
acostumbrados a cruzarse sobre mi pecho como si abrazaran tu sombra,
tal vez ya nunca más se ajusten a la forma de tu cuerpo.
Y que ante la apariencia real de aquello que me posee y gobierna
desde hace tantos días y años, de seguro me convertiré yo mismo en una sombra.
¡Ay, los balances sentimentales!
Tanto he soñado contigo que de seguro ya es tarde para despertar.
Duermo de pie, con el cuerpo expuesto a todas las formas de vida y amor,
y a ti, la única que hoy cuenta para mí,
ya no puedo tocarte la frente ni los labios
como toco los labios y la frente de una que pasa.
Tanto he soñado contigo, tanto he caminado,
tanto he hablado, tanto he dormido con tu fantasma,
Que tal vez no me quede más que volverme un fantasma entre los fantasmas
Y cien veces más sombra que la sombra,
Que se pasea y paseará alegremente por el reloj solar de tu vida.

Julio 13th, 2009

Escribir desde la orfandad

neumanAndrés Neuman, el último ganador del premio Alfaguara, es un ejemplo de persistencia. Apenas con 32 años ha escrito 4 novelas y tres libros de cuentos. A los 14 años dejó Argentina para irse a vivir a España con sus padres. En una entrevista publicada hoy en La Nación, cuenta que los recuerdos de la infancia nunca lo abandonaron y que poder tomar distancia de ellos es un ejercicio de memoria, de observación y desarraigo que le facilita el oficio de narrador.

Reproduzco aquí parte de la entrevista:

¿Cuándo descubriste tu vocación de escritor?
-Temprano. No lo encaraba como una profesión ni pensé que sería mi trabajo. Uno de los primeros síntomas fue mentir por placer, de muy chico ya era un plagiario en potencia. Me gustaba cambiar el final de lo que leía si no me convencía o le contaba a mi mamá cosas que no habían sucedido. Luego empecé a escribir cuentitos, canciones y novelas del estilo de Elige tu propia aventura.

-¿Qué rol juega lo autobiográfico en tu obra, por ejemplo en Una vez Argentina ?
-Más que hablar de mi familia, lo que hago es inventarla. En Granada, tengo solo a mi padre y mi hermano. Creo que los personajes de un narrador son su familia. Escribo para no estar huérfano: Una vez Argentina viene a llenar un hueco.

¿Qué tiene de atractivo la soledad como tema?
-Es una paradoja muy contemporánea. Vivimos en la era de las comunicaciones pero eso no parece haber evitado la sensación de soledad, que es una especie de arquetipo humano. Tenemos más medios de comunicación que cosas interesantes para decirnos. Y eso multiplica la sensación de soledad. Me gusta reflexionar sobre eso.

-Hablás de eso en La vida en las ventanas
-Sí, la novela juega un poco con la idea del voyeur , de un tipo que al lado de la pantalla de la computadora tiene la ventana; entonces, mira por una o por otra. Tiene la sensación de ser protagonista de todo y a la vez testigo de nada. Ese es un poco también el estilo del cibernauta, que por ser capaz de estar en todas partes no se mueve.

La foto es de El País.

Julio 10th, 2009

Malevitch en su ventana

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hoy me despierta

con su delgado resplandor abstracto la esperanza

la oscuridad del naufragio

se escapa como un gato por la ventana

y alguien vuelve

alguien vuelve desvelado y sin prisa

con un pequeño rectángulo de eternidad entre las

manos

 

Blanca Varela

Julio 8th, 2009

Una lágrima desde Argentina

Tengo lazos fuertes con Argentina. Por coincidencia mis mejores amigas son de allá. Dos de ellas son mitad peruanas de verdad. A veces me quiero creer mitad argentina. Ninguna de mis mezclas incluye un pasado de mates, carnes, bandoneón o teatros. Me ha enviado un poema un escritor y profesor de Salta. Alejandro Haddad. Lo replico sin foto. La foto es el poema.

Lágrima

Soy una lágrima de sueño

que rueda que va rodando

por la banquina de tu ojo.

Soy una lágrima de viento

que corre que va corriendo

por el aire de tu rostro.

Soy una lágrima de hueso

que baja que va bajando

por la nada de tu estómago.

Soy una lágrima de vino

que cae que va cayendo

por el vaso de tu olvido.

—–

Alejandro Haddad
Cachi – Salta / Lunes 28 de marzo de 2005

Julio 8th, 2009

Palabras que sobran

tenazaCon la misma obsesión con que arrancamos los piojos a los hijos o las pulgas a los perros, debemos retirar cada palabra que sobre en nuestros cuentos. Estar enamorado de nuestras palabras puede enviciarnos, siempre es mejor observarlas con frialdad, como desde la cuadra de enfrente. Después las podremos recoger con la mano o con una pala para darles mejor uso. Lo importante es que existan en función de nuestra honestidad, de nuestra ética frente al ego. Las palabras bonitas son como los perros que no saben ladrar. Su belleza es inútil. Cuanto más leo a otros, más cuenta me doy de esto. Cuanto más escribo y más me leo, más arranco. Es uno de  mis aprendizajes de los años posteriores a la escritura de mi primer libro, si puedo decirlo. Han pasado 5 desde entonces, aunque solo tenga 2 de publicado. De escribir guiones volvería al cine mudo. Después de redactar noticias “objetivamente” durante 5 años y de vivir desde hace otros 5 de la redacción creativa donde adjetivar “es”, me digo que el adjetivo solo cuando imprescindible… el verbo, el verbo, siempre.

Julio 4th, 2009

Los perros, mi madre y yo

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            Los perros unen a las personas. Eso dicen todos.

Mi madre y yo nos comunicamos a través de los perros.

 

La primera perra que tuvimos mi hermana y yo fue Princesa. Princesa murió al parir. Nos permitieron quedarnos con una de las crías. La nombramos Motta.

 

Motta murió sobre los pies de papá luego de comer el veneno para ratas que mamá había echado en la cocina.

 

Papá nos regaló dos perras. Les pusimos Cagney y Lacey. Las sacamos a pasear pocas veces porque mamá las mandó a la azotea. Luego las regaló a dos hogares distintos. Papá se las llevó en su auto. Yo me bajé antes.

 

A los quince años compré un cachorro en un mercado. Se quedó dormido en mis piernas con el hocico sobre la mesa de la cocina. Mamá me dijo: o él o tú.

 

Cuando mamá se fue de casa por segunda vez, mi hermana y yo adoptamos un perro de un albergue. Le pusimos Epílogo. Le dijimos a mamá: nosotras y el perro si pretendes volver.

 

Todos vivimos solos desde hace años. Apenas me mudé una amiga me entregó a su perra. A mis padres los conmovió Mara. A ambos les regalé perros que rescaté. Me visitaban con ellos. Los observábamos pelearse y amistarse en el patio de mi departamento.

 

Mamá no me habla. Dejé de mentirle sobre mi vida. La imagino buscando una crema que le exfolie el pasado. Decirle la verdad me ha costado su silencio. Y el de su perro.

 

Solo papá viene los domingos. Trae a su perra. Dice que mi madre cuida a su perro como si fuera un nieto. Le habla mientras cocina. No puede agacharse, pero lo hace para taparlo y darle el beso de buenas noches.

A veces quisiera ser el perro de mi madre. Solo a veces.

 

Los vecinos del piso de arriba se insultan.

La mujer insiste:

Pégame si te atreves.

Salgo al patio. Me apoyo contra el muro que da a su ventana. Ellos no pueden verme. Escucho con mayor claridad.

Me siento en casa.