Es mi primera vez en Nueva York y estoy tan deslumbrada como supuse cuando la imaginaba. Es mi ciudad literaria como para otros es París o Barcelona, ya la pensaba cuando aún no tenía la posibilidad de visitarla. Me ha sorprendido que la gente no sea agresiva como me habían contado, me han ayudado bastante con mis preguntas sobre el metro, las explicaciones tecnológicas de cada botón y mi pésima pronunciación del inglés. Sin embargo, lo que más me fascina es descubrir siempre a alguien leyendo, incluso mientras camina: desde su Amazon Kinddle, el último best seller de Dan Brown o The New Yorker, lo más común. A mí me gustaría poder leer bien en inglés, no solo con lo aprendido gracias al cable, para disfrutar más cada palabra, todo suena más preciso y rítmico. Ha sido sobrecogedor visitar la Zona Cero y el Museo de la Memoria, ingresar a la iglesia de St. Paul, el edificio público más antiguo de NY y contemplar los homenajes a los caídos en las Torres Gemelas. No entiendo a los que sonríen para sus fotos delante de las rejas que protegen la nueva construcción. Si no llueve, como hoy, aunque disfruté dos días soleados y calurosos, montaré mañana bicicleta por el Central Park. Una delicia hospedarme en un hostel frente al parque y poder adentrarme en su densidad. Necesitará vacaciones de las vacaciones para recuperarme de las 11 horas de caminatas diarias. Pero quién puede dormir en la ciudad que nunca duerme.
Archive for Septiembre, 2009
Vacaciones
Recordando a Blanca Varela
Cómo olvidarla. Hace seis meses Blanca Varela nos dejó. Rocío Silva Santisteban recordará a la autora de Luz de día, Ese puerto existe, Valses y otras falsas, a través de una clase magistral sobre su obra . Rocío Silva es coautora junto con Mariela Dreyfus de Nadie sabe mis cosas, un libro de análisis, diálogos y reflexiones en torno a la poesía de Varela. La clase será este lunes 21 de septiembre a las 8 p.m. en el Centro Cultural Aduni. El ingreso es libre. Dirección: Av. Bolivia 537, Breña.
La Feria del Libro en el Parque Kennedy
Un Sereno de Miraflores intentó botarme el año pasado de una banca del Parque Kennedy. Me dijo que no podía estar “solo apoyada en ella” y que mi bicicleta tampoco podía estar recostada contra una esquina de la banca. “Si va a ocupar la banca tiene que sentarse bien”. Como le pregunté si estaba loco, me mandó a su “superior”. Otro idiota: “el alcalde Masías saldrá pronto del palacio municipal, la verá apoyada en la banca y me llamará la atención”. Nunca más he vuelto a pedalear por el Parque Kennedy, solo por el malecón. La intransigencia me hizo perderle el cariño a las butifarras, los fotógrafos de instantáneas, los vendedores de estampillas, los arbustos prolijamente recortados. Debí decirle a esos Serenos que no podían hablarme si no se sentaban conmigo en la banca a esperar a su alcalde. Pero volví al Parque Kennedy en diciembre a la Feria del Libro Ricardo Palma, donde encontré dos excelentes libros en hermosas ediciones (y a 10 soles cada uno): El festín del amor de Charles Baxter y Odio, Amistad, Noviazgo, Amor, Matrimonio de Alice Munro. Y muchos otros más. Este año, a tres meses del evento, se le ocurre al señor Masías negarle el permiso a la Cámara Peruana del Libro para que la feria ocupe el parque de siempre. Razones urbanísticas. Un dictador que promete un nuevo espacio en la avenida del Ejército.
¿Por qué sí el Corso de Wong y La Noche en Blanco que dejan más basura en Miraflores que cualquier otra actividad en un espacio mucho mayor? ¿No hacen acaso Saga, KFC o Bembos enormes cantidades de basura? ¿Por qué no la Feria del Libro Ricardo Palma, la más antigua del país, en el Parque Kennedy, si es temporal? No entiendo las decisiones de este alcalde. Es tan actorzuelo que de ir a su despacho a quejarme, estoy segura de que me respondería: “francamente querida, me importa un bledo”.
Con permiso, señor alcalde, me toca extrañar Las flores amarillas.
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La foto la tomé en la Feria Ricardo Palma en el Parque Kennedy el año pasado. El anfiteatro funcionaba perfecto para lanzamientos y conversatorios.
En Los Nóveles 36
Si bien soy amiga de Salvador Luis, la renegona mente detrás de Los Nóveles, fui sometida a un estricto cásting literario para publicar en el presente número de la revista. Por primera vez uno de mis cuentos está en un formato virtual que no me pertenece. Se trata de uno que integrará mi segundo libro de relatos.
Aquí pueden abrir la caja para encontrar al Señor Muerte: http://www.losnoveles.net/2008/2009iekadaui.htm
Gracias por leerlo.
Carta a un artista
A diferencia de mi amiga Adriana, no soy una persona religiosa. Intento, eso sí, vivir en paz, sin hacer daño, celebrar la vida, mantener la fe. Adriana me envío esta tarde la carta que el Papa Juan Pablo II dirigió a los artistas. Este capítulo me gustó mucho:
La vocación artística al servicio de la belleza
Escribe un conocido poeta polaco, Cyprian Norwid: « La belleza sirve para entusiasmar en el trabajo, el trabajo para resurgir » El tema de la belleza es propio de una reflexión sobre el arte. Ya se ha visto cuando he recordado la mirada complacida de Dios ante la creación. Al notar que lo que había creado era bueno, Dios vio también que era bello. La relación entre bueno y bello suscita sugestivas reflexiones. La belleza es en un cierto sentido la expresión visible del bien, así como el bien es la condición metafísica de la belleza.
Lo habían comprendido acertadamente los griegos que, uniendo los dos conceptos, acuñaron una palabra que comprende a ambos: «kalokagathia», es decir « belleza-bondad ». A este respecto escribe Platón: «La potencia del Bien se ha refugiado en la naturaleza de lo Bello».
El modo en que el hombre establece la propia relación con el ser, con la verdad y con el bien, es viviendo y trabajando. El artista vive una relación peculiar con la belleza. En un sentido muy real puede decirse que la belleza es la vocación a la que el Creador le llama con el don del «talento artístico »… (…) Entramos aquí en un punto esencial. Quien percibe en sí mismo esta especie de destello divino que es la vocación artística —de poeta, escritor, pintor, escultor, arquitecto, músico, actor, etc.— advierte al mismo tiempo la obligación de no malgastar ese talento, sino de desarrollarlo para ponerlo al servicio del prójimo y de toda la humanidad.
Leeremos cuentos en Petroperú
Desde 1979, el Premio Copé reconoce que la literatura vale tanto como el petróleo. Como este mes celebra su 30 aniversario, Petroperú organiza actividades gratuitas relacionadas con la poesía, la novela y el cuento. Me han invitado a compartir lecturas con Percy Galindo, autor de Como los verdaderos héroes (premio Copé de Novela 2007) y con Nilo Espinoza, creador de Bruniquilda y Mar de cuentos. Algo divertido, me pidieron, para que la audiencia no se aburra. Así que leeré un cuento que he escrito hace poco y he titulado: Miss Belleza.
El ingreso es libre.
Recital de Narrativa
«El placer de oír»
Horario: de 7.00 a 8.30 p.m.
Jueves 10 de setiembre: Nilo Espinoza, Percy Galindo y Katya Adaui
Lugar: Sala de Conferencias de Petroperú en Canaval y Moreyra



