Del Tweet al ¡Ouch!
Aunque lo hice, me resisto a usar Twitter para transmitir mis estados de ánimo o concretar reuniones con amigos. Intento que me funcione como un medio para ejercitar la brevedad; esbozos de microcuentos. Es un punto de vista o de uso muy personal y no tiene por qué ser el correcto. Me alegra encontrar en EL MALPENSANTE los textos de un escritor que usa el Twitter con el mismo fin.

Este es apenas un resumen de los tweets más intrépidos del autor colombiano Andrés Burgos:
Cuando los escritores hablamos, la gente se da cuenta de la importancia de los editores.
Las ciudades se dividen entre aquellas en las que uno termina inexorablemente hablando con el taxista y las que no.
La incapacidad para captar la ironía no contradice la inteligencia de alguien, pero sí reduce su atractivo.
Hay partes geniales de ciertas historias que solamente pueden rescatar los malos periodistas.
La gente come postre no porque haya quedado con hambre sino por el placer del exceso. Bueno, pues el adulterio es igual.
Entre los sordomudos, el que desarrolla párkinson pasa a ser tartamudo.
Lo prometido endeuda.
Los programas de repostería en TV son el porno de las mujeres.
Cualquier canción cuya letra no se entienda habla de la cocaína.
Hay muchas parejas pegadas con babas.
Entregarse completamente al yoga otorga una prometedora elasticidad para la cama y una tediosa personalidad para antes y después
Yo prefiero no despertar la envidia porque se levanta de muy mal genio.
Uno mira los carteles de los sindicatos y parece que protestaran también contra cualquier evolución del diseño.
La suciedad de los poetas vivos.
Cuando llueve en Bogotá es como si se trapeara sin haber barrido.
Al señor que es mi pastor nada le falta.
El infierno no está dividido en círculos sino en mesas de trabajo.
Mafioso ochentero que siga vivo está estancado.
La pérdida de la memoria empieza cuando al mirar fotos viejas no recordamos el momento en que empezamos a perder la cintura.
Esnob es quien tiene mejor acento gringo en español que en inglés.
La clave para ganar Miss Universo es tener una señorita Colombia extranjera.
Una de las ventajas de los amores furtivos es que están mejor editados.
La castración química consiste en beber demasiado.
Siempre me ha parecido una contradicción que los políticos homofóbicos les den la espalda a los homosexuales.
El verdadero huracán apocalíptico será aquel que bauticen Yonfredi.
Borges no habría visto todo esto con buenos ojos.
En Colombia se cumple religiosamente la libertad de incultos.
Lástima no ser cosmopolita para poder sentir saudade.
Hoy vi el infierno. Tenía un cartel que decía “Escuela de percusión”.
La parte que más me gusta de mi cuerpo es mi rabo de paja.
Me gustan las mujeres de esa edad en la que dejan de citar a Cortázar.
Mi lenguaje incluyente consiste en tener siempre a la mano un sinónimo por si alguien no entendió.
El único refugio que me queda para darme aires de superioridad moral es la ortografía.
Para que el matrimonio gay sea completamente igualitario deben comprometerse a engordar y abandonar el coito una vez que se casen.
El cuerpo se tarda menos en eliminar las toxinas de las drogas que la arena incrustada en rincones extraños luego de visitar la playa.
En el cine, para poder improvisar tranquilamente hay que tenerlo todo muy bien planeado.
La barba es una concesión que nos hace la testosterona a los cachetones.
Estoy dispuesto a embarcarme en conversaciones profundas solo si conducen a sexo banal.
Una relación ha madurado cuando las partes se pelean por permanecer abajo durante la cópula.
Los noticieros de la mañana en Colombia te roban el sueño pero te dejan de cama.
Los niños tienen gusto mafioso.
Si algo es lo suficientemente asqueroso, pronto la gente le atribuirá bondades curativas.
Me defino como “competitivo” para disfrazar el hecho de que simplemente soy envidioso.
Tengo varios amigos con un gran pasado por delante.
Soy malísimo para el arte conceptual: donde hay mugre suelo ver mugre.
A veces sueño que un meteorito cae sobre Bogotá y la construye.
Quien compra un libro de un autor colombiano, para regalarlo a quien le gusta, aumenta sus posibilidades de tener sexo... con el autor.
La diferencia entre el hombre y la mujer es que al primero bajo ninguna circunstancia le lucen los zapatos durante el coito
Un colombiano no es tanto el que nace en el país como quien se aguanta una canción bailable a las ocho de la mañana.
Vehículo blanco de vidrios oscuros es el equivalente adinerado de medias blancas con zapatos negros.
El mejor vino es el que se toman las mujeres fáciles cuando están cerca de uno.
Colombia tiene varios caricaturistas excelentes a quienes lo único que les hace falta es tener sentido del humor.
Mi cuerpo es un templo. Antes era un cine, pero quebró.
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