Esto soy

Observo y no me avergüenzan los conocimientos pasivos de la vida. De niña contemplaba a las hormigas hasta que las perdía de vista. Colecciono. Uso lentes, pero veo mejor sin ellos. A veces me siento inocente. Escribiré hasta que comience a copiarme a mí misma. He leído esta leyenda bajo la foto de una actriz: “la clave de su éxito fue la expresión de sentimientos más genuinos”. No quiero tener éxito. Solo expresarme con honestidad y sin culpas. Ya he ganado: escribir es un viaje hacia adentro. Creo en aprender a perder. Es probable que sea verdad todo aquello de lo que se me acuse, pero estoy reconciliada con mis propios plots. La vida es un argumento y esta es mi batalla.

Cuando escribo no miento.

Escribo de madrugada cuando las verdades roncan.

Tengo 33 años.