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Sobre nuestro bullying: el adulto

Publicado: 2012-09-24

Vamos a juzgar. Vamos a opinar. Vamos a atacar. Vamos a pelearnos. Sentenciemos. Digamos: “¿Cómo no va a ser el asesino?, mírale la cara”. Decidamos quiénes son psicópatas y quiénes las víctimas. Quienes deben perder su reputación en segundos. Lo merezcan o no. Somos dueños de la última palabra de cada discusión aunque sea un insulto y no un argumento. En este veloz y participativo mundo del Twitter y del Facebook, amamos y odiamos apasionadamente. Lo que defendemos como cierto es nuestra verdad absoluta. Aunque solo estemos parados en una orilla de la historia, con nuestros prejuicios en lanza.

Los invito a leer este análisis sobre la bola de nieve que generó un Tweet de Russian Red, uno de mis grupos españoles favoritos. Lo he tomado de un blog de 20minutos.es, dada su actualidad y pertinencia. Se titula:

Russian Red y el idiotizado universo Twitter

Es, con mucho, la polémica más ridícula de la que he sido testigo en mucho tiempo. Y una vez más, vuelve a tener como protagonista a Twitter, esa red social en torno a la cual parece que gira todo últimamente, cuando en la mayor parte de las ocasiones lo único que realmente gira son narcisistas alrededor de su propio ego.

La cantante Russian Red escribió ayer un tuit algo confuso: “La manera de combatir la falta de belleza es la extrema delgadez.”. Y claro, el tsunami no se hizo esperar. Un aluvión de críticas acusándola de alentar la anorexia se fueron sucediendo rápidamente y, en poco tiempo, la historia ya se había convertido en Trending Topic, ese indicador de nada por el que tantos suspiran. De poco sirvieron los posteriores tuits de la cantante madrileña: “La belleza es entenderse con el cuerpo. Saber llevarse. La falta de belleza es lo contrario”, trató de explicarse primero.“¿Por qué habéis entendido todo lo contrario de lo que estoy diciendo?”, respondió después, casi implorando clemencia. Y finalmente insistió: “No, no y no a la anorexia por Dios, ya”. Fue su último tweet antes de verse obligada a cerrar su cuenta.

Sin entrar a valorar a Russian Red en el aspecto musical o personal, creo que no hay que ser demasiado inteligente para darse cuenta que su intención no era promover la anorexia, sino todo lo contrario. Como mucho, redactó mal su tuit, pretendió ser irónica o no supo explicarse con la claridad que, por lo visto, se le presupone a un personaje público. Pero claro, la carnaza mola y lapidar a alguien es la hostia de divertido desde que el mundo es mundo. Sobre todo si luego sacan tu ingenioso tuit metiéndote con un famoso en un periódico digital: “Mira, mamá: salgo en el periódico”, escribía un orgulloso tuitero junto a un enlace a otro diario, que reproducía en su artículo algunas de los descalificaciones que había recibido la cantante en su web social, entre otros el suyo. Bravo por tu momento de gloria, chaval.

Para comprobar que el mundo está lleno de idiotas basta con dar una vuelta por la calle. Y con Internet pasa lo mismo: están todos ahí, pululando en el ciberespacio, agazapados tras un grasiento teclado. Aunque quizá sean aún más preocupantes los titulares de algunos diarios a propósito de la polémica. Dos ejemplos: La Vanguardia o El Ideal hablan hoy en sus respectivas webs de “el tuit de Russian Red que alentaba a la anorexia”.  Claro que sí. Para qué analizar, comprender y explicar las cosas tal y como son si se puede uno sumar al sabio populacho virtual, que como es muy numeroso seguro que tiene razón. ¿No iba de eso la democracia?

La ocasión viene al pelo para compartir algunas de las sabias reflexiones que arrojaba ayer en una entrevista la periodista Soledad Gallego-Díaz:

“Los periodistas están tan preocupados escribiendo en sus tabletas, que no escuchan. Están en una conferencia de prensa y están transcribiendo lo que oyen. Si estás transcribiendo lo que oyes, no te das cuenta de lo que estás oyendo. Y sobre todo no tienes el instante ese en que se te enciende la bombilla y dices “lo que me está contando este señor es absurdo”. (…) “La inmediatez de la web tiene un efecto depredador sobre las capacidades de los periodistas”.

A la gran Soledad se le olvidó decir que, a menudo, la inmediatez de la web también tiene un efecto depredador sobre las capacidades de la gente en general.

Tomado de: http://blogs.20minutos.es/entradagratuita/2012/09/21/russian-red-y-el-idiotizado-universo-twitter/


Escrito por

Katya Adaui

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Publicado en

Casa de estrafalario

Escribo para descubrir, para ser feliz, para viajar, para volar. @kadaui