Febrero 9th, 2010

Mi hermana ha comenzado a soñar con cuchillos

dsc07747Mi hermana ha comenzado a soñar con cuchillos, cuchillos de todos los tamaños y le pide a mi padre que corte la fruta con el cuchillo de la mantequilla y le dice a su esposo que no quiere que alguien de la familia muera y llora por la pierna amputada del paciente en la televisión y mi padre que no acepta ni las buenas ni las malas noticias me dice que mi madre se fue de la casa donde yo hace años que ya no vivo y que mañana volverá, que él anoche soñó con los perros muertos que vio en la carretera, eran más a la vuelta, y me callo que prefiero mantenerme despierta, los pulmones llenos de aire.

Febrero 8th, 2010

Nuestras ideas de felicidad no se parecen

alambreEstamos en la casa de campo que nos duró tan poco tiempo. Mi padre me pide que lo acompañe a recoger agua del pozo vecino. Atravesamos a pie la trocha cercada por alambre de púas. Me acerco a estudiar su entramado; los pelos muertos. Me asusta la idea de que sean míos y corro para alcanzar a mi padre. Nunca lo he acompañado.  Vamos en silencio, cargando los baldes, pienso en que pronto me pesarán. Señala tres caballos de bronce en tamaño natural, sobre una base de cemento y piedras, tan reales que de inmediato los imaginé capaces de romper su armadura, a la carrera. Una poderosa imagen enfrentada al sereno vaivén de las espigas. Los mandó a hacer el dueño de la hacienda en memoria de los caballos que mató porque estaban enfermos, dice mi padre. El escultor se inspiró en sus fotografías para replicarlos, fíjate en los hocicos, en las crines, las colas, todo está allí. Mi padre habla con la misma voz con que repasamos lo cotidiano, el dinero esquivo (no me dice que pronto la casa dejará de ser nuestra, pero yo lo sé). Me quedo observándolos, sin palabras. Otra vez debo apurarme para alcanzarlo. Apoyamos nuestros baldes. Mi padre lanza la soga al pozo y llega a nosotros un ruido sordo, una piedra que ha tocado el mar muy lejos de la orilla. Me indica con una señal que recoja el agua. Camina rumbo a la acequia, grita que la cruzará de un salto para observar “la hacienda que nunca será nuestra”. El balde me pesa, se golpea contra las paredes del pozo, el agua las salpica y láminas de moho brillan de verde azabache. Me siento al borde del pozo, mis piernas se balancean; las sandalias se sueltan de mis dedos y caen. Me olvido de mi familia, de mis amigos, de mi casa, del mar, del juego; mi universo conocido, seguro. Pies desnudos contra las acolchadas y fieras paredes del pozo. Se supone que debo sentir miedo, no una oportunidad. ¿Qué haces? ¿Qué haces? Mi padre corre hacia mí y le sonrío y le quiero decir que todo está bien, me siento feliz, pero reconoce otra cosa en mis ojos y se asusta y yo noto su miedo y camina y se detiene y me pide que deje de hacerlo y nuestras fuerzas de voluntad se enfrentan por primera vez como yo a los vacíos ojos de los caballos.

Febrero 3rd, 2010

Pez globo

dsc03039Los globos me fascinaban, me llevarían volando a otra parte, sobre voces, campos y casas cada vez más espaciados entre sí.

Los globos desaparecen de la vista; una ilusión dejarlos partir al cielo; se van al mar, donde la sal los desinfla y sus vivos colores seducen a los peces. Se los comen y se envenenan.

Las malaguas transparentes flotan vacías y agrupadas en la espuma. Los bañistas las atraviesan con sus cuerpos y las observan con el alivio y la desconfianza con que se mira todo aquello que ya no puede hacer daño. Algunos deciden no ingresar al agua; la duda.

Si yo fuera un pez globo, un caminante en la arena se apiadaría de mis bocanadas; me lanzaría de vuelta al agua, con la que me estrellaría. Ojos y boca muy abiertos.

Enero 30th, 2010

Las nubes no tienen formas de animales

dsc07598No tengo miedo a morir, pero temo decirlo; cuando soy honesta me adentro en mi propia suerte invitándola a decidir (que la tierra tiemble en otra parte y el río solo se desborde ante el mar). Me gustaría irme como el pollo del mercado, un tajo en el pescuezo, limpio de sangre o el pavo de Navidad que encuentra la muerte lejos del verdugo y esa es su venganza, una loca carrera contra sí mismo, sin cabeza. Escucho de enfermedades, penas y muertes; el cáncer que se lleva a niños de doce en dos semanas, veneno en los huesos; tristezas tan hondas, inexplicables, como el vértigo. Cuando estuve frente a un lago del que no pude ver la otra orilla, más que el reviente incesante de las olas, necesité descansar la vista en las casas y su extraña esperanza de enraizarse. Me he bañado en un lago en verano, el agua estaba fría como un cielo sin blancas nubes. ¿Cuántas veces pregunté si las nubes avanzan o yo me detuve? ¿O  he señalado sus caprichosas formas de animales como un descubrimiento por primera vez nombrado?  Cuando me extrajeron verrugas del pie; anticoagulantes, nitrógeno líquido y bisturíes. Mi pie era un mapa que alguien arrojó al fuego, ni yo me atrevía a recuperarlo. Cuando pude pisar, no caminé, corrí; mucho antes no necesité gatear. Después de correr, nadé. Ida y vuelta. Ida y vuelta.

Enero 29th, 2010

Humo de incendios lejanos

humo-de-incendios-lejanos5

la dama de negro dijo antiguamente se creía

que la luz eran rayos que brotaban de los ojos ver

era nombrar el mundo despejar su tiniebla la dama

de blanco dijo antiguamente se creía que la luz

borraba el contorno de las cosas las volvía claras

hasta desaparecer le pregunté cómo era posible

me dijo escribes poemas ¿acaso no lo sabes?

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¿alguna vez escalaré el monte danzaré junto a los pinos

sentiré en mi boca el sabor amargo de la sal alguna vez

veré la tinta del pulpo resollando en la espuma

la luz de este poema oscureciendo el mar?

Enero 26th, 2010

Armapoesía

armapoesiaDesde hace dos semanas no puedo dormir. Un amigo me regaló un juego: armapoesía. Cuatrocientas palabras imantadas: sustantivos, adjetivos, verbos, artículos, preposiciones, pronombres, etc. Según se lee en las instrucciones: “armapoesía es un entretenimiento sin reglas preestablecidas. Se puede jugar solo o acompañado, combinando las palabras de forma creativa y espontánea”.  

Me acabo de acostar, pero salto de la cama con la misma idea fija de un perro que corre. Mara me sigue, seguro está salivando por comida de verdad, mi comida, y no por las bolitas color carne sabor cartón. Mato las expectativas de Mara, pero no abro la refrigeradora. Lo que me interesa está en su puerta. Despego las palabras imantadas. Las combino:

-Todo brilla de presencia y esperanza. Falta el loco.

-Huye del gesto absurdo. Rabia trae.

-Va distante la certeza, pero puedo tocar un sentido.

-Me sueño ciego. Imposible descanso.

-Abrazo breve a duda sabe.

-Para tocar tanta maravilla hay que jugar dispersos y callarnos.

-Eres espejo gris que oscuro extraño. Mi luz gris, casi nombre.

-Soy risa en palabra, espuma que danza. Tu misterio.

-Iluminan lo preciso, siguiendo mi oscuridad.

-Abre tu boca al suspiro festivo.

-Si sol, aire y tu deseo, voy.

-Quiero quererte cien caricias.

-Donde perfume un milagro, hacer corazón.

-Entrego cuando la sombra me mueve esta alegría.

-Hundirme o sentir. Sigo sintiendo.

Me han sobrado 294 palabras cuya funcionalidad espero descubrir pronto.

Enero 26th, 2010

Encender

velasMantengo las velas encendidas. Paso de una vela a otra la cera caliente, malogro manteles, contamino las salsas. Con las manos sobre las mechas, algunos juegan a que no se queman, todos sabemos que ni siquiera un astronauta soporta ese calor y las ampollas. Cómo distrae ver a alguien jugando al hollín, las voces comienzan a calmarse, se discute menos, se piensa: ojalá yo también me atreviera a poner por fin la mano ahí. Pregunto por encendedores, “pero si tú no fumas”. Busco zonas seguras donde instalar las velas, muros, resquicios, para que nadie las empuje y el viento no las golpee. Podrán pensar que yo también estoy jugando, la cera endurecida en mis yemas, moldeando nuevos dedos. Lo he hecho desde siempre: velar por el fuego. Mis amigos son la tribu que escucho mientras permanezco en la vigía.

Enero 19th, 2010

Milagro

dsc07531Delante de mí se ha sentado una familia. Mamá y papá cargan a niña y niño en sus piernas y rodean sus pechos con los brazos. Ninguno sabe que también sostienen un trofeo. Pocos somos los que podemos notarlo.

Enero 19th, 2010

Mañana presentación de Asamblea Portátil

asamblea-portatilSalvador Raggio, director de www.losnoveles.net y Gabriel Rimachi, editor de Casatomada, trabajaron de la mano durante año y medio para crear una nueva antología de cuentos que reúna a escritores jóvenes de Iberoamérica. El resultado: cuentos intimistas, realistas, fantásticos… traumas recurrentes, obsesiones, deseos, familias en crisis; frustraciones superadas, etc; una inquietante combinación de fijaciones y dilemas como las llama Salvador en su prólogo.

La presentación es mañana 20 de enero a las 7:30 p.m. en el Jazz Zone (Av. La Paz 646, Pasaje El Suche; Miraflores). El ingreso es libre. Los comentarios estarán a cargo de Mónica Beleván, Gabriel Rimachi y yo.

 

Lista de autores:

Samuel Solleiro (España, 1982) - Rodrigo Fuentes (Guatemala, 1984) - Solange Rodríguez Pappe (Ecuador, 1976) - Juan Sebastián Cárdenas (Colombia, 1978) - Mónica Belevan (Perú, 1982) - Juan Ramírez Biedermann (Paraguay, 1976) - Jorge Enrique Lage (Cuba, 1979) - Fernanda Trías (Uruguay, 1976) - Miguel Antonio Chávez (Ecuador, 1979) - Rodrigo Hasbún (Bolivia, 1981) - Federico Falco (Argentina, 1977) - Mayra Luna (México, 1974) - Diego Trelles Paz (Perú, 1977) - Lara Moreno (España, 1978) - Rodrigo Blanco Calderón (Venezuela, 1981) - Katya Adaui Sicheri (Perú, 1977) - Diego Zúñiga Henríquez (Chile, 1987) - Leonardo Cabrera (Uruguay, 1978) - Elvira Navarro (España, 1978) - Maximiliano Matayoshi (Argentina, 1979) - Gabriel Rimachi Sialer (Perú, 1974) - Mauricio Salvador (México, 1979) - Claudia Apablaza (Chile, 1978) - Samanta Schweblin (Argentina, 1978) - Michel Encinosa Fú (Cuba, 1974)

 

Alberto Chimal habla de Asamblea Portátil aquí:

http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/asamblea-portatil/

 

Enero 17th, 2010

Hay que jugar dispersas y callarnos.

techo1Mi hermana tiene siete años, yo cinco. Estamos sentadas en el mismo escalón. Es de noche.

 Me dice:

La mamá es una bruja.

Yo, sorprendida, porque es la primera vez que me habla así de ella, y a mi hermana nunca le ha pegado, y recién siento que es mi hermana de verdad, reconozco:

Sí.

Mi madre salta de su escondite en la sala. Y grita: ¡Soy una bruja y puedo escuchar todo lo que ustedes dicen! Se ríe, pasa a nuestro lado y se encierra en su habitación.

Nos mantuvimos despiertas por si lograba escuchar los pensamientos que seguían hablándose de ella.